¿De qué trata esto después de todo?
De una actividad en la que cada participante representa un rol determinado en un marco de realidad ficticia a través de sus acciones y reacciones, manteniendo relaciones con el entorno y con el resto de participantes.
Ahí va eso.
Todo lo demás es accesorio. Reglas, tramas, vestuario, y un sin fin de cosas más son elementos de aproximaciones concretas hacia el rol en vivo, aunque normalmente las consideremos integrales en la experiencia. Prefiero no entrar por ahora en sus valores de entretenimiento, terapéuticos o educacionales.
En esa definición tal vez echéis en falta la palabra "juego". Esto es porque en los dramas interactivos o roles en vivo que prefiero, las "mecánicas de juego" tradicionales no tienen espacio, ni una actitud lúdica y distanciada con respecto a la realidad ficticia. Idealmente, no hay costuras: para un observador exterior todo parecería real, aunque fuera la realidad de un tiempo o espacio distintos, o parecería tan extraño como puede serlo una película de David Lynch, pero desde luego no le parecería un "juego".
Esta bitácora no trata de ningún estilo, género o tradición local concreta, aunque está influida por mis experiencias como diseñador y organizador en
Somnia. Sobre las distintas aproximaciones que se pueden mantener en el rol en vivo, habrá más en la siguiente entrada.