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jueves, 16 de septiembre de 2021

Ensúciate

Foto de Stefano Kewan Lee tomada en el rol en vivo "Walpurgis" de Somnia

Jugamos para sentir. Jugamos para recordar. Jugamos para ensuciarnos.

Si el rol en vivo es un hecho psíquico, el medio con el que lo experimentamos es un cuerpo, y los cuerpos no son limpios, se ensucian. Podemos mantener distancias entre la mente y el cuerpo e involucrarnos a medias, podemos establecer muchas barreras o excusas para intentar controlar el evento, aislar las impresiones, tomarlo como una lista de objetivos, haya o no tales, podemos esperar a la situación perfecta que hemos imaginado. Tendremos anécdotas, un buen rato. Puede que también la sensación agridulce del momento desperdiciado, de la oportunidad que no se manifiesta completamente.

miércoles, 16 de octubre de 2013

EntreReVs, un punto de encuentro


Desde esta bitácora se intenta aportar ideas, experiencias o técnicas al conjunto del teatro alternativo y el rol en vivo, y se pretende crear un punto de debate público sobre ellas. Por eso quiero hablar de EntreReVs, una iniciativa de la que quiero hacer eco, aunque no forme parte de su organización.  

EntreReVs es una convención sobre rol en vivo cuya finalidad es la de proporcionar un espacio como punto de encuentro para poder discutir sobre distintos aspectos, dar a conocer nuevos enfoques y poder poner en práctica escenarios de corta duración que hasta el momento no se hayan podido celebrar por sus condiciones, generalmente experimentales o extremas.

lunes, 24 de junio de 2013

El rol de uno solo: un ejercicio inmersionista


A diferencia de otras entradas, ésta consiste en un ejercicio práctico. La finalidad es apreciar mejor la inmersión en el personaje en la medida en la que uno mismo puede procurársela. En un rol en vivo no existen los tiempos muertos, nunca; que no haya escenas programadas o no parezca que está pasando "algo" no significa que haya que salir del personaje. A no ser que la organización lo pida expresamente, no hay que hacerlo y, si te da lo mismo, al menos no hagas salir a otros con tus acciones o comentarios: te lo agradecerán.

Y tras este consejo, el ejercicio.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Hundirse en la máscara


Lo que el rol en vivo ofrece y le diferencia de otras formas de arte similares es la inmersión en el personaje.

Un actor de teatro o cine puede sumergirse en su personaje, pero eso no es un requisito ni afecta a su experiencia como artistas o a la de su público. Es más, hay escuelas de interpretación que tratan la actuación como un fenómeno puramente externo, algo que el actor transmite al público sin que necesite darle una consideración interna.

sábado, 30 de julio de 2011

Es más intenso cuando sufres un poco



Una imagen promocional del evento Dragonbane, donde algunos personajes experimentaban condiciones duras como parte de la experiencia.

Pongamos un evento de fantasía en el que las incursiones de los consabidos orcos o bandidos han sumido a un pueblo en la absoluta pobreza y los participantes interpretan a los habitantes del pueblo.

En una versión, los participantes tienen comodidades modernas en las zonas de descanso, comida contemporánea, acceso a duchas cómodas, etc. En otra versión, los participantes tienen camastros incómodos, comida pobre y algo escasa, y el agua para limpiarse está racionada si no van al río cercano, que es un peligro por la presencia de los saqueadores. ¿En cuál tendrán una experiencia más acorde con la situación? ¿En cuál interpretarán mejor a personajes que no sólo tienen un enemigo exterior sino que tienen un conflicto entre ellos por los escasos recursos?

La incomodidad es una herramienta que puede ser utilizada para profundizar en la inmersión y la simulación. Privar de aquello que damos por hecho en el mundo contemporáneo para potenciar e intensificar ciertas experiencias.

La incomodidad no tiene por qué ser física: puede ser social, cuando todo el mundo desprecia abiertamente a un personaje que sin estatus en el grupo; puede ser mental, cuando hay que asumir o defender ideas contrarias a lo que el participante sostiene; puede ser emocional, cuando se siente miedo, o desamparo, o se enfrenta a creencias y valores extraños para la sociedad. También puede estar restringida a unos pocos personajes y no afectar en general al evento.

El truco, por supuesto, está en avisar con antelación de cualquier privación de comodidad y que los participantes lo acepten como parte del rol en vivo, y en no pasarse.

No es para todos los gustos o aproximaciones: una fundamentalmente lúdica no se beneficia de la incomodidad, por ejemplo. Tampoco es para todos los eventos, e incluso algunos se pueden beneficiar de lo contrario: del contraste mediante un exceso de comodidad.

Además, usarla en exceso crea malas sensaciones que pueden trascender la realidad ficticia. Lo más seguro es tomarse un tiempo para desconectar tras el evento para que la vuelta a la normalidad no sea tan brutal. Es necesario compensarla, hablando entre todos los participantes y organizadores tomando una taza de algo caliente, en un ambiente cómodo y relajado, amigablemente.

Lo último es recomendable en cualquier evento, pero aún más cuando se utilice la incomodidad.